Autocompasión: Cómo vivir una vida saludable desde dentro

Autocompasión.

¿Quién no se mete caña en el día a día? Vamos arriba a abajo con listas de cosas que comprar, que hacer, trabajo, familia, el hogar, los estudios y un sin fin interminable de cosas! Pero también sabemos de la importancia de dedicarnos tiempo, de cuidar nuestro cuerpo. Por eso hacemos huecos en nuestras apretadas agendas para pasear con las amigas, para tomar un té, para hacer deporte y para desconectar con un masaje o sesión de manos… Sin embargo, hay una cosa que ni todos los alimentos orgánicos, productos de limpieza y de belleza en el mundo, pueden conseguir: la calma mental y felicidad emocional.

¿Cómo curas, calmas y dedicas tu tiempo a llevar una vida más sana y feliz? Emprendiendo un viaje de curación interior, para que los cambios externos no sean fugaces. Practicar la autocampasión.

autocompasión belleza interior

La autocompasión, un concepto que puede sonarte completamente extraño en este momento. Pero practicarla puede ayudarte a vivir saludablemente y con más amor, y por eso queremos compartir algunos pasos para emprender este viaje:

Ir hacia adentro

  • Dedica tiempo para conocerte a ti misma. ¿Qué te provoca alegría? ¿Qué logros quieres alcanzar fuera de la validación externa?
  • Aprende a disfrutar de tu propia compañía. Ves al cine sola, a un brunch con un buen libro.
  • Conecta y confía en tu intuición. Deja a un lado los pensamientos acelerados y haz una pausa para reflexionar en cómo te cambia la vida.
  • Medita. Puedes empezar con meditaciones guiadas a través de una aplicación, y lentamente puedes hacer la transición a una meditación basada en un mantra que practiques a diario. Meditar te ayudará a desconectar del trabajo, finanzas, u otros estresores.

Déjalo ir

  • Libérate de la necesidad de una validación externa. La única persona sobre la que tienes el control eres tú misma. Compárate, no con otros, sino con quién fuiste ayer.
  • Aléjate de las relaciones tóxicas y establece límites saludables en las que se queden. Tú tienes la llave de tu energía.
  • Aprende a darte un respiro cuando -inevitablemente- tropieces en el camino. Un pequeño revés no te llevará de vuelta al paso uno. Te desempolvas y sigues avanzando.

Comprométete a tu viaje

  • Dedica tiempo cada día a las actividades que consideres sagradas. Para mí, esto incluye una taza de agua tibia con limón, un paseo matutino (si el clima lo permite), meditación y escritura.
  • Dedica más tiempo a las actividades que te iluminen. Escribir, hacer de voluntaria, bailar escuchando música de los 80… ¿Cual es el tuyo?
  • Lo más importante es que trates tu cuerpo y mente con el cuidado y la consideración que merecen. Ahora que has hecho el trabajo interno, puedes comprometerte con facilidad a vivir una vida con autocompasión.


Si podemos aprender a aceptar nuestras imperfecciones, practicar un poco de paciencia y extender la autocompasión que tan a menudo tenemos por los demás hacia nosotros mismos, seremos resistentes en nuestra búsqueda de la salud y la felicidad.

Y tu, ¿eres compasiva contigo mismo?

Etiquetado , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *